Nietzsche y la política

El vuelo de la lechuza

NietzscheA pesar de que Friedrich Nietzsche suele ser estudiado como autor eminentemente fragmentario, literario, creador de una corriente crítica y novedosa que pretendía cuestionar buena parte de la corriente metafísica occidental, lo cierto es que, si escarbamos en sus obras, encontramos numerosos fragmentos en los que aquél se hace cargo de un asunto en principio insólito: la política y la teoría del Estado.

Los pormenores políticos y sociales de su época nunca resultaron indiferentes a Nietzsche, y desde luego se puede hablar de un curioso perfil antidemocrático al recorrer diversos puntos de sus escritos. Una democracia a la que no dudó en tildar de “introducción de la imbecilidad parlamentaria” y a la que culpaba de nivelar a los espíritus aristocráticos o superiores con los más adocenados y vulgares, un proceso que denominó “degeneración fisiológica”. La democracia no es más que el más funesto de los sistemas políticos, al permitir la decadencia del Estado…

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La verdad es un concepto para fanáticos

Per comprendre el missatge de “veritat i mentida en sentit extramoral” de Nietzsche

Arte, Literatura y Ciencia

¿Cuál es la diferencia entre orden y azar? ¿No será el orden un azar socialmente aceptado? ¿No será que llamamos orden a lo que se comporta como creemos que debe comportarse? O quizás llamemos orden a una configuración particularmente estética del azar porque queremos creer que existe como base un orden natural de las cosas.

¿Existe acaso alguna diferencia entre esta ordenación de las letras «poiuytrewqasdfghjklñmnbvcxz» y la que conocemos del abecedario? Evidentemente la única diferencia es que el orden alfabético nos resulta más familiar porque lo hemos incorporado desde pequeños; pero más allá de eso, ambas ordenaciones son completamente arbitrarias.

Lo mismo ocurre con la derecha y la izquierda o con los puntos cardinales. Constituyen, efectivamente, arbitrariedades; pero arbitrariedades que pueden determinar nuestra manera de ver el mundo. El lenguaje, la manera en que decidimos nombrar las cosas, puede modelar los aspectos más fundamentales de la experiencia humana

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Derecho y violencia

“La Política, según Aristóteles, se dirige al gobierno de la ciudad (polis), que “nació a causa de las necesidades” de la vida, pero subsiste para el vivir bien (eu zen)”. Parte esencial de la política son el derecho y la justicia (dikaion). Funcionan como mediación y se ocupan de que la vida en común sea  feliz de la maximización del interés público. La ciudad es mucho m´s que una figura de poder y dominación. El punto fuerte de la política aristotélica es que no apunta a la dominación. El objetivo de la polis es la autonomía (autarkeia). La gente se reúne y crea una comunidad porque, aislada, sufre una falta. Una comunidad política surge a partir de un sentimiento de falta y no de una voluntad de poder y dominación. Se decide convivir con otros para superar el sentimiento de falta. La política surge alrededor de la vida, de la voluntad de supervivencia, pero solo la preocupación por la “buena vida” la convierte en lo que verdaderamente es.

La política es mediación. También tiene que mediar sobre el ordenamiento jurídico y la justicia. De ahí que Aristóteles otorgue una gran importancia a la amistad. Es mediación como el derecho y la justicia. Aristóteles destaca que el buen legislador debe ocuparse en gran medida tanto de la protección de la amistad como de la legalidad. La amistad regula la vida social en común de un modo más eficiente, y sobre todo menos violento, que el ordenamiento jurídico. De ahí que el zoon politikon ideal sea un amigo. (…) La política, en un sentido estricto, es la intervención que hace uso de las fuerzas de la mediación y el entendimiento más allá del derecho. La política de la amistad no permite que se genere una situación crítica, que requiera la mediación del derecho y un tribunal. Aristóteles eleva la amistad al “más grande de los bienes” para las ciudades. Es el símbolo de lo político por encima de cualquier otro, puesto que la propia comunidad “implica amistad”. Aristóteles ubica la amistad en un nivel muy fundamental, existencial. El estado sienta la amistad como fundamento, como condición de su posibilidad, puesto bueno es sino la “elección de la vida en común”. En un sentido estricto, la voluntad de ejercer la dominación no es política, sino la decisión de convivir. La vida humana no se politiza dejando en manos de otro el poder absoluto sobre la muerte. Solo la decisión de convivir politiza al ser humano.”

 

Byung-Chul Han: Topología de la violencia. Ed. Herder 2016